Juan Giglio
Acaba de entrar en vigencia el pase sanitario -que en la
Provincia de Buenos Aires es aún más restrictivo que a nivel nacional- que impide
la libre circulación de quienes hemos optado por no vacunarnos, negándonos a
ser inoculados con un producto que desde la OMS y el propio Estado han
denominado “experimental”, razón por la cual no es obligatorio.
Sin embargo, la no obligatoriedad es una frase vacía, porque
en los hechos nos están coaccionando con maniobras que atentan contra las libertades elementales. ¡La
izquierda y todas las organizaciones y personalidades que se reivindiquen democráticas o defensores
de los derechos humanos, deben reaccionar frente a este avance represivo,
convocando a marchar para frenarlo!
Esto sucede en momentos en que las estadísticas indican
que las personas vacunadas pueden contagiarse e incluso morir.
De hecho, más del 70% de los nuevos contagios pertenecen a ese segmento de la
población. El gobierno, que conoce esta realidad, se pone "firme", no porque pretenda defender la salud del pueblo, sino para garantizar la continuidad del negocio de la Big Pharma, cuyos laboratorios están logrando ganancias fabulosas.
Desde Convergencia Socialista llamamos a rechazar el pase sanitario y la obligatoriedad -en los hechos- de la vacunación. Convocamos, además, a que se abra un amplio y profundo debate científico sanitario en toda la sociedad, especialmente en los sectores obreros y populares, sobre cómo mejor actuar frente al Covid y a todas las pestes que afectan principalmente a los y las de abajo.
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