La "cepa" más letal, la que hay que liquidar, es el capitalismo


Por Juan Giglio

El gobierno de María Eugenia Vidal había anunciado con bombos y platillos de cambio de época, el fin de los baronazgos, con una ley que impedía las reelecciones consagratorias de la rancia perpetuación. Cómo pensar que aquella legislación venía con cuchillo bajo el poncho y un atajo tramposo, para que en realidad nada, pero nada, cambie. Cómo pensar que el sobreactuado “No a la re re” era en realidad un “Ni Ni”. Ni sí, ni no. (Infobae, 30 de diciembre)

La bancada de Juntos por el Cambio de la legislatura provincial, en total y absoluta comunión de ideas con sus pares del PJ, o Frente de Todos, acaba de votar a favor de que aquellos intendentes (varios de los cuales están en la foto de arriba, con Kicillof y Máximo Kirchner) que estaban “licenciados”, porque cumplían tareas en el ejecutivo de Buenos Aires o Nación, puedan acceder a otro mandato.

Así fue como no hace mucho nos encontramos de repente con los barones licenciados. Unos veinte intendentes peronistas que inesperadamente actuaban contra toda su lógica, apartándose del poder territorial y encontrando mejor destino en conchabos estrafalarios de algún ministerio o en burocráticos y grises rincones de la administración sin causa demasiado comprensible. Hasta que, como todo efecto tiene una causa, emergió a la luz el salvoconducto caudillesco que les había dado la llave de regreso a esos tiempos dorados de barones innobles pero empoderados. (Editorial de Cristina Pérez en “Confesiones en la noche” (Radio Mitre) 30 de diciembre)

Esta no es la única coincidencia entre oficialista y opositores, que machacan y machacan juntos ciertas palabras de orden, o consignas, relacionadas a los contagios, las vacunas o las nuevas cepas. Los de arriba están más que unidos alrededor de una tarea "estratégica", tratar de que el movimiento de masas no piense en otra cosa que no sea el Covid. Mientras tanto, la pandemia más monstruosa, la que sigue matando a millones en todo el planeta, continúa. ¡Se llama Capitalismo, que actúa a través de los planes políticos y económicos de sus agentes gubernamentales!

Cuanto menos mortales son las nuevas cepas, más y más son agitadas por los agentes políticos y mediáticos de la burguesía. Desde las oficinas de los grandes poderes imperialistas hacen esto para desmovilizar a los trabajadores y al pueblo, mientras desmontan los viejos regímenes “democráticos”, para convertirlos en otros, mucho más represivos, de carácter bonapartista. Esa es la tendencia general, que, desde nuestra corriente internacional, hemos denominado “Contrarrevolución Covid".

La izquierda debe denunciar esta realidad, proponiendo la medida más contundente para cuidar la salud del conjunto: ¡Rebelarse para derrotar los planes del enemigo de clase, e imponer un nuevo orden, basado en una nueva democracia, obrera y socialista! No queda otra, no hay margen para parches o remiendos, el Capitalismo debe ser destruido, o seguirá enviando a la tumba a millones.

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