La clase obrera debe prepararse para pelear, como en la guerra


Por Claudio Colombo

Cristina Kirchner publicó una carta en Twitter que apuntó directo al presidente Alberto Fernández y le recordó que ella lo eligió para que encabezara la fórmula del Frente de Todos en 2019. "Le pido que honre aquella decisión", le marcó. (Clarín, 16 de setiembre)

A estas declaraciones habría que agregarles las que hizo, también vía Twitter, la diputada kirchnerista Fernanda Vallejos: Qué vamos a hacer, nos ponemos todos en pelotas frente a la Casa Rosada y le bailamos un malambo a Alberto... A este gobierno hay que relanzarlo, ya fue, fracasó hasta acá, ya está, gestionaron la pandemia, ahora hay que dar vuelta la página y empezar un gobierno nuevo como ocurriría en un gobierno de coalición institucionalizada.

La derrota catastrófica, quizá la más importante de su historia, puso al peronismo en una situación en la cual todas las bandas de facinerosos que conforman la alianza gubernamental salieron a pelearse entre sí, acusándose mutuamente del fracaso, que fue castigado por millones que les votaron en contra o directamente no fueron a votar.  

Este es un momento clave para que los trabajadores y el pueblo salgan a pelear para acabar con el ajuste, no sólo porque los ajustadores están debilísimos, sino porque cualquier cambio que hagan no significará ningún avance para los y las de abajo. Todas las fracciones peronistas coinciden en cuanto a seguir aplicando políticas anti-obreras para garantizar las ganancias de las multinacionales y el cobro de la deuda por parte del FMI y otros usureros.

Por eso, no es de extrañar que la "progresista" Cristina Fernández de Kirchner haya propuesto para jefe de gabinete al gobernador de Tucumán Manzur, un mafioso, misógino, enemigo de la clase trabajadora. ¡Los que gobiernan y los que se proponen para hacerlo -la oposición patronal- pretenden continuar y profundizar los planes que les imponen desde New York y otros centros del poder imperialista mundial!

La izquierda, que viene de realizar una gran elección, se tiene que poner a la cabeza de las protestas, convocando todo tipo de acciones y asambleas obreras y populares donde se discuta y resuelva un Plan de Lucha, para exigir e imponer medidas de emergencia, entre estas un aumento de salarios que cubra lo perdido por la inflación, un plan de obras para darle trabajo a millones y el no pago de la deuda externa para financiar este plan.

En esas asambleas, a lo largo y a lo ancho del país, hay que comenzar a discutir la salida de fondo, la única capaz de sacar a los laburantes de la miseria a la que los siguen condenando los capitalistas. Hay que asumir que estamos en medio de una guerra, que es de clases, en la cual enemigo capitalista hará todo lo posible por profundizar la explotación de millones. ¡Por eso no queda otra que echarlos a todos e imponer un gobierno de los trabajadores y el pueblo, controlado por órganos asamblearios de decisión democráticos!

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