¿Nuevo? MAS o viejo parasitismo electoralista


Por Damián Quevedo

En una entrevista realizada por el diario La Nación, la precandidata del Nuevo MAS, Manuela Castañeira, acusó a los dirigentes del FITu de "mentirosos", actitud que se multiplica y potencia en las redes sociales, donde su militancia -mayoritariamente estudiantil- suele insultar a Nicolás del Caño y demás referentes de esta alianza electoral, que nuestro partido integra.

Nosotros tenemos diferencias con las organizaciones que forman parte del Frente de Izquierda, razón por la cual vemos necesario debatirlas públicamente. Sin embargo, consideramos que la adjetivación y ausencia de planteos políticos, conduce a lo que debería convertirse en una sana y riquísima discusión, en una charca, como en la que nadan los candidatos patronales y burocráticos.  

En la citada entrevista, la compañera insiste en que existen condiciones para realizar planteos anti-capitalistas, declaración más que contradictoria, ya que hasta el momento, ella y sus camaradas no han propuesto una sola consigna que sirva para convocar a la movilización del movimiento de masas para acabar con el capitalismo, comenzado por su gobierno. ¡Sus planteos son, como el que reproducimos a continuación, reformistas!

Nosotros planteamos un salario mínimo vital y móvil de 100 mil pesos. Para eso hay que hacer una reforma impositiva progresiva, que saque los recursos de aquellos sectores que están llenándose los bolsillos, como son el financiero o el agro. También creemos necesarios presentar proyectos de ley de pase a planta permanente para los trabajadores. (La Nación 20/08/2021).  ¡No vemos cuál es la diferencia entre esta reforma impositiva y el "aporte extraordinario", implementado por el gobierno! 

Si la crisis de los de arriba es tan grande, caracterización que compartimos, la tarea central de un partido revolucionario -en el marco de las actuales elecciones- no debe ser otra que la de llamar, con fuerza y mucha audacia, a la acción directa, para que los trabajadores y las trabajadoras destruyan las instituciones de la "democracia" capitalista y construyan las suyas.

Proponer, como eje, una reforma de los impuestos y otros planteos similares, significa no ir más allá de la línea de cualquier partido socialdemócrata europeo o del ala izquierda de los demócratas yanquis. Sin embargo, y más allá de estas tremendas diferencias -parecidas a las que tenemos con el FIT- quienes militamos por la revolución socialista defendemos la necesidad de unir a la izquierda clasista en este tipo de circunstancias.  

La unidad electoral no implica tener acuerdos estratégicos o en la totalidad del programa específico. Por eso, nuestros candidatos forman parte del FITu sin dejar de plantear públicamente estos desacuerdos. El Nuevo MAS, que no tiene en los hechos grandes diferencias con el Frente de Izquierda, hace todo lo contrario: ¡Divide la posibilidad de golpear juntos contra el gobierno y la oposición patronal y, en vez de discutir, calumnia!  

Este partido está impregnado del virus que carcome a buena parte de la izquierda, el electoralismo. Al no existir cuestiones de principio para rechazar su incorporación al FITu, su campaña se ordena, pura y exclusivamente, en función de ocupar el espacio electoral que hoy por hoy tiene la alianza encabezada por el PTS, utilizando para eso todo tipo de maniobras y chicanas.  

Esperamos, en bien de la clase trabajadora, por la cual dicen militar, que los compañeros y las compañeras del Nuevo MAS reflexionen y cambien su orientación, que a la larga no hará otra cosa que consolidar a su grupo como una secta oportunista, por más que se nutra de una cantidad significativa de fieles.

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