Por Docentes y Estudiantes del Profesorado de Convergencia Socialista
Alberto, Kicillof
y Baradel decidieron que debíamos volver a las escuelas, porque -según datos que
manejan discrecionalmente- los casos de Covid-19 habrían “disminuido” gracias a
sus vacunas. ¡Cuanto más cerca estemos de las elecciones más reducirán estas cifras, para que les demos gracias por “salvarnos nuestras vida” -votándolos-
cuando en realidad la mayoría seguiremos viviendo, con o sin vacuna!
Con todo este
circo, que nada tiene que ver con la defensa de la salud -donde no invirtieron un mango- quieren que nos olvidemos del salario miserable que
estamos cobrando, la pérdida de conquistas, la destrucción del estatuto o la
situación -lamentable- de las escuelas, que están peor que antes, ya que allí
tampoco destinaron los fondos que harían falta para educar en condiciones
dignas.
Por esto,
con el inicio de esta nueva etapa de “presencialidad cuidada”, han sido muchos
los establecimientos que no pudieron abrir sus puertas, muy a
pesar de las presiones de las autoridades provinciales. ¡Una verdadera vergüenza, ya que el gobierno tuvo todo 2020 y una parte de 2021 para garantizar,
al menos, la provisión de estufas, conexiones de gas y otras cuestiones relacionadas
a la infraestructura escolar!
Esto realidad
puso en el tapete lo que venimos denunciando desde el principio. Las
“cuarentenas” no fueron impuestas para cuidar la salud del conjunto, ni, mucho
menos, para ganar tiempo y poner a los hospitales y las escuelas en condiciones, sino diseñadas para evitar que los trabajadores, en general, se movilicen contra el
terrible ajuste que están llevando adelante. ¡La “curva” que “achataron” no es
de contagios, sino la de nuestro poder adquisitivo, que cayó exponencialmente!
El otro aspecto
del ajuste se llama “Reforma Educativa”, que gracias a las restricciones avanzó a través de la “bi-modalidad", que llegó para
quedarse. De aquí en más, una parte de la infraestructura que
debería ser provista por el Estado, la pondremos los y las docentes, junto con
los pibes, las pibas y sus respectivas familias, que aportaremos nuestras casas,
herramientas digitales, energía eléctrica, gas, conectividad, etc.
En ese marco, lamentable
y decadente, fracasó rotundamente la “educación a distancia”, haciendo que miles y
miles de estudiantes no hayan podido incorporar, a pesar de los esfuerzos
realizados por nuestros compañeros y compañeras docentes, los conocimientos elementales
que sólo yendo a las escuelas pueden adquirir. ¡Ni qué hablar de la
socialización que les da el hecho de compartir vivencias con sus pares, sin la cual les será muy difícil encarar sus
próximos desafíos laborales o sociales!
Desde CS seguiremos insistiendo en que la peor pandemia es el ajuste, que debemos enfrentar y derrotar en las calles, con los métodos de la clase trabajadora. ¡Debe quedar claro, que no sirve quedarse en casa, que hay que pelear por la reapertura de las paritarias, para que construyan nuevas escuelas o refacciones las que ya existen, para que desdoblen los cursos y garantice, no sólo condiciones de salubridad e higiene laboral, sino trabajo para los y las miles de docentes hoy por no no lo tienen!
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