La caída estrepitosa del Bitcoin anuncia otro crack generalizado
Por Damián Quevedo
Mucho antes del estallido de las hipotecas sub prime, en 2008, explotaron otras burbujas, como la llamada punto.com o la que tuvo lugar a través de la Crisis del Tequila en los 90, ya que la expansión del capital ficticio viene de décadas. Aunque este -mediante la ingeniería financiera global- ocupa un lugar hegemónico en el capitalismo del último siglo, desde mediados de los 70 se ha incrementando notablemente, debido a la imposibilidad de resolver el estancamiento de una manera clásica, mediante guerras o golpes fascistas.
Antes de estallar, las burbujas financieras crearon -como un placebo- cierta sensación de crecimiento económico. De ahí su nombre, que indica la existencia de una materia o fenómeno con poca consistencia. La última gran crisis, cuando cayeron a pique el Lehman Brothers y otras instituciones financieras, demostró dos cuestiones fundamentales a la hora de analizar el papel del capital ficticio: una es que estos engendros inevitablemente explotan al no poder reproducirse como el capital, en términos clásicos. (Leer todo)
