Artículo publicado por Michael Pröbsting para la RCIT, introducción por Claudio Colombo de CS
Si bien, desde nuestras páginas hemos relativizado el poder del imperialismo chino, explicando -con los datos con los que contamos- que su desarrollo económico aún no está en condiciones de superar a sus rivales yanquis y europeos -dossier sobre el tema- coincidimos con los camaradas de la RCIT en que la pérdida de hegemonía yanqui, en el marco de la crisis general, profundiza las contradicciones o "guerra comercial" entre los actuales bloques o países imperialistas (EE.UU. Unión Europea, Rusia y China) situación que al empujar a las masas a revelarse contra enemigos más débiles, crea oportunidades muy grandes para promover la Revolución Socialista.
También coincidimos con la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, en que frente a una guerra abierta entre algunas de estas potencias, por ejemplo Estados Unidos y China, nuestra política debe ser la de no apoyar a ninguna de las partes, impulsando el "derrotismo revolucionario", agitando al interior del movimiento de masas la necesidad de enfrentar al "enemigo propio o interno", como hicieron Lenin, Trotsky y Rosa antes y durante la Primera Guerra Mundial, negándose a formar parte de la oleada chauvinista que había ganado a la mayoría de las organizaciones de izquierda.
El artículo en cuestión, independientemente los matices con los que podamos no acordar -o al menos tener dudas- es un buen texto, porque pone las cosas en su lugar en lo más importante, que como dijimos al principio tiene que ver con la exacerbación de las contradicciones entre las grandes potencias, la pérdida de hegemonía por parte de los EE.UU., la no conquista de este poder hegemónico por ninguno de sus rivales, y la política que deben tener los partidos que se reclaman socialistas frente a la "guerra comercial" en curso o a un eventual desenlace de características más directas y violentas. (Leer todo)

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