Por Juan Giglio
El Presidente Alberto Fernández anunció la suspensión de la presencialidad, junto con una serie de medidas
que reprimen la circulación de personas en diferentes
horarios y circunstancias. ¡Las fuerzas
represivas en las calles no solucionan ninguno de nuestros problemas, relacionados
con la salud y la educación, solo pretenden que los uniformados se transformen en
parte del paisaje cotidiano y estén listos para enfrentarnos apenas salgamos a luchar!
En segundo lugar, nada dijo sobre aprovechar ese tiempo para invertir en el sentido de poner en condiciones a las escuelas y los hospitales, mejorando el transporte público y ayudando a las personas que la están pasando realmente mal. Si realmente quisieran hacerlo, deberían utilizar los fondos con los que vienen pagando religiosamente la deuda externa y subsidiando a las grandes empresas.
Con el freno de las clases presenciales, miles de docentes continuarán sin trabajo o perderán el que tenían, porque la vuelta de esta modalidad significa que no habrá suplencias para las dispensas ni se desdoblarán los cursos y grados superpoblados. ¡Además, lo que es aún más importante, volveremos a perder el contacto con la mayoría de nuestras/os estudiantes, que vienen de pasarla muy mal!
Esta política gubernamental, en los
hechos significa avanzar hacia la imposición de una nueva y más profunda reforma
educativa, la “bimodalidad”, que va de la mano de
la precarización laboral y la rebaja presupuestaria. ¡Ni qué hablar de nuestro
poder adquisitivo, porque mientras nos aterrorizan con las cifras del Covid-19, obligándonos a discutir solo esto, pasa la tremenda rebaja salarial, pactada por
Baradel y demás alcahuetes!
Desde nuestros espacios sindicales -integrando las Listas Roja y Negra de Escobar y Verde de Lanús y Echeverría/Ezeiza- no apoyamos la propuesta de “volver a la virtualidad”, sino que dijimos que era necesario “parar todo el trabajo”, tanto el presencial como el virtual, hasta que nos arreglen las escuelas y reajusten los salarios. ¡Volvemos a insistir que el "trabajo a distancia", así como está, consigue desmovilizarnos, evitando que luchemos por nuestra dignidad!
Por todo esto, repetimos que hoy -más que nunca- debemos parar en serio, dejando de lado la presencialidad y la virtualidad, organizando un verdadero Plan de Lucha, en el que ganamos las calles con marchas y piquetes, siguiendo el ejemplo de los compañeros y las compañeras de la salud de Neuquén, que están peleando por el salario, parando y cortando las rutas del petróleo de esa zona desde hace muchos días.
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