Por Claudio Colombo
En 2013, luego de la gran elección del FIT -imagen- que metió varios legisladores, nacionales, provinciales y distritales, decíamos: La enorme elección realizada por el Frente de Izquierda expresa, aunque de manera distorsionada -porque sucede en el peor de los terrenos para los revolucionarios, como es el de las elecciones burguesas- un gran avance en el nivel de la conciencia de amplísimas capas de la clase obrera y del pueblo, que vienen luchando contra los efectos del Plan de Ajuste, Saqueo y Represión del gobierno kirchnerista.
Semejante realidad pone a los dirigentes del Frente de Izquierda ante un enorme desafío. O se contentan con mantenerse como un simple fenómeno electoral, dentro de la cual cada partido gana cierto espacio mediante la obtención de algunas bancas en el Congreso; o revolucionan al FIT, transformándolo en una herramienta para la organización de la nueva dirección política y sindical de la clase trabajadora, incorporando a todos los activistas, personalidades y partidos dispuestos a sostener su programa.
Lamentablemente, las conducciones de los partidos que forman esta alianza no hicieron esto, sino todo lo contrario, adaptándose al régimen que deberían combatir, posibilidad que advertíamos en la nota que acabamos de citar: el gran triunfo del FIT significa que, de acá en más el conjunto del régimen democrático burgués presionará aún más que antes sobre sus partidos para minar la posibilidad de que se ubique como una herramienta al servicio de las luchas y los luchadores y termine, como sucedió con el viejo MAS y otras organizaciones, transformándose en un apéndice izquierdista del sistema al cual dice combatir. (Leer todo)
Comentarios
Publicar un comentario