Por Claudio Colombo
Impresiona ver que de golpe hubo casi 13 mil contagios en 24 horas. Sin embargo, ese dato viene de la mano con otro: hubo más de 88 mil testeos. ¿Cuánto crecieron los testeos entre el jueves y el viernes? 118 por ciento. ¿Cuánto subieron los casos entre jueves y viernes? 56 por ciento. Es decir, el incremento de testeos duplicó al de los casos. ¿Eso quiere decir que explotaron los casos? No, más bien al contrario. Ayer hubo muchos casos que no habían podido ser detectados porque no se habían hecho los testeos suficientes. (Clarín, 27 de marzo)
Estos datos, tomándolos con pinzas -ya que los testeos por medio del PCR son cuestionados, incluso por la OMS, debido a la cantidad de "falsos positivos" que de estos se desprenden- demuestran que el rugir de la “segunda ola” es puro cotillón gubernamental. Los funcionarios anuncian la catástrofe cuando Alberto atraviesa el peor momento de su gestión y en momentos en que la clase trabajadora comienza a dar muestras de su poderío, obligando incluso a burócratas como Daer, a paralizar su gremio, la Sanidad privada. (Leer todo)
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