Por Alberto Maille, médico de familia, Pcia de Buenos Aires
Visto la
absoluta inoperancia y falta de fiabilidad del gobierno, cuyas políticas “sanitarias”
se han convertido en un fracaso total y absoluto, situación que están
comenzando a advertir cada vez más sectores de la clase trabajadora y el
pueblo.
Teniendo
en cuenta las manipulaciones de las cifras de contagiados y fallecidos, por
parte del “comité de asesores” del gobierno, cuyos integrantes forman parte del
lobby de los grandes laboratorios, que aterrorizan a la población para crear
una situación de pánico en la cual la mayoría acepte mansamente la imposición
de sus medicinas “milagrosas”.
Debemos luchar para reemplazar esta política, cuyos
efectos son más peligrosos y mortales que el Covid-19, por otra al servicio de
los trabajadores y el pueblo, que son los que más sufren las consecuencias de
las decisiones de los aprendices de brujería que nos gobiernan.
Para eso
será necesario conformar un comité de expertos independiente del gobierno
y de los laboratorios, libres de conflictos de interés, que junto a las
organizaciones de médicos, enfermeros y trabajadores de la salud, como la
CICOP, Interhospitalaria y otras, tomen las decisiones en materia sanitaria,
contando con todos los recursos del Estado.
Estos,
que deben servir para financiar un Plan Único Sanitario, dentro del cual se
organicen todas las instituciones del sector, provendrán del inmediato
desconocimiento de los pagos de las deudas usurarias, con bonistas, el FMI y
otros organismos internacionales de crédito, junto con el cobro de impuestos
progresivos a los grandes monopolios, especialmente a aquellos que están
obteniendo fabulosas ganancias debido a la emergencia sanitaria.
En ese marco,
se deben expropiar y nacionalizar, bajo control de sus trabajadores, a todos los
laboratorios medicinales y grandes clínicas privadas, para que funcionen a
cargo de esta conducción independiente y en base al Plan Único Sanitario, que
debe incorporar en sus puestos de conducción a científicos que están realizando aportes críticos al plan de la OMS, como los doctores Borini,
Salazar o Bruno.
Para contar con un pueblo sano es necesario que trabaje sin sufrir el flagelo de la desocupación, se alimente bien, cuente con viviendas dignas, practique deporte, realice actividades culturales y recreativas constante y sistemáticamente, se eduque con todos los recursos necesarios, en definitiva, que tenga una vida que valga la pena vivir.
Esta será mejor manera de colaborar con la creación de las defensas naturales que permitirán enfrentar con éxito al Covid-19 y a otras enfermedades, cuyos grados de letalidad o peligrosidad no son intrínsecos, sino que tienen que ver con el marco social
existente, que no es otro que el de la decadencia de un Sistema, el Capitalista,
que debe ser enterrado rápida y eficazmente.

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