Por Claudio Colombo
Desde que comenzó a desarrollarse la pandemia en Argentina, nuestro partido denunció la incapacidad del gobierno, que con su política de "achatar la curva", sin realizar testeos masivos ni invertir en serio en la salud pública, no hacía más que "tirar la tierra debajo de la alfombra" esperando algún milagro. La realidad, lamentablemente, nos dio la razón, ya que la explosión de casos del Covid-19 en los barrios más precarios, donde sus pobladores viven hacinados y sin los servicios elementales, puso en claro que con esta gente no habrá manera de solucionar los problemas de los trabajadores y el pueblo pobre.
Luego de que varios intendentes "progres", como Ferraresi o Mayra Mendoza, de Avellaneda y Quilmes respectivamente, se regodearan echándole culpas a Rodríguez Larreta, por la infinidad de contagios que surgieron en las villas porteñas, la realidad, como un boomerang político, les jugó una mala pasada. ¡Ahora son ellos, en la Villa Azul, que abarca territorios de ambos distritos, quienes están en la picota, porque el virus atacó con fuerza a los habitantes de este asentamiento! Ahora son ellos quienes, en vez de actuar como lo que dicen ser, hacen lo mismo que cualquier "liberal" o "reaccionario" de turno, militarizando el barrio, para continuar con la política, ya fracasada, de "seguir achatando la curva"!
En realidad, lo que pretenden estos representantes "nacionales y populares" del capitalismo más salvaje, no es otra cosa que evitar que el contagio pase las fronteras de la Villa Azul. Mientras tanto, que sus vecinos y vecinas "se jodan", como bien lo explican estos a través de varios testimonios recogidos por el portal "Pelota de Trapo", que reproducimos a continuación. Allí, denuncian que hace ya tiempo que vienen advirtiéndoles a las autoridades municipales sobre el peligro de extensión de los contagios y que, en función de esta posibilidad, plantearon la necesidad de que sean las organizaciones barriales quienes se hagan cargo, incluso del "cierre" de la zona, repudiando la presencia de milicos para cumplimentar ese objetivo.
En un artículo publicado horas atrás en nuestro blog, hemos denunciado esta situación, diciendo con total y absoluta claridad que lo que están haciendo Ferraresi y Mendoza, en Avellaneda y Quilmes, enviando tropas comandadas por el secretario de seguridad de Kicillof, Sergio Berni, no era otra cosa que la confirmación del fracaso de la política sanitaria del gobierno, cuyos funcionarios actúan como verdaderos "aprendices de brujería" del medioevo. (Leer esta nota y la publicada por la Agencia Pelota de Trapo)
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Desde que comenzó a desarrollarse la pandemia en Argentina, nuestro partido denunció la incapacidad del gobierno, que con su política de "achatar la curva", sin realizar testeos masivos ni invertir en serio en la salud pública, no hacía más que "tirar la tierra debajo de la alfombra" esperando algún milagro. La realidad, lamentablemente, nos dio la razón, ya que la explosión de casos del Covid-19 en los barrios más precarios, donde sus pobladores viven hacinados y sin los servicios elementales, puso en claro que con esta gente no habrá manera de solucionar los problemas de los trabajadores y el pueblo pobre.
Luego de que varios intendentes "progres", como Ferraresi o Mayra Mendoza, de Avellaneda y Quilmes respectivamente, se regodearan echándole culpas a Rodríguez Larreta, por la infinidad de contagios que surgieron en las villas porteñas, la realidad, como un boomerang político, les jugó una mala pasada. ¡Ahora son ellos, en la Villa Azul, que abarca territorios de ambos distritos, quienes están en la picota, porque el virus atacó con fuerza a los habitantes de este asentamiento! Ahora son ellos quienes, en vez de actuar como lo que dicen ser, hacen lo mismo que cualquier "liberal" o "reaccionario" de turno, militarizando el barrio, para continuar con la política, ya fracasada, de "seguir achatando la curva"!
En realidad, lo que pretenden estos representantes "nacionales y populares" del capitalismo más salvaje, no es otra cosa que evitar que el contagio pase las fronteras de la Villa Azul. Mientras tanto, que sus vecinos y vecinas "se jodan", como bien lo explican estos a través de varios testimonios recogidos por el portal "Pelota de Trapo", que reproducimos a continuación. Allí, denuncian que hace ya tiempo que vienen advirtiéndoles a las autoridades municipales sobre el peligro de extensión de los contagios y que, en función de esta posibilidad, plantearon la necesidad de que sean las organizaciones barriales quienes se hagan cargo, incluso del "cierre" de la zona, repudiando la presencia de milicos para cumplimentar ese objetivo.
En un artículo publicado horas atrás en nuestro blog, hemos denunciado esta situación, diciendo con total y absoluta claridad que lo que están haciendo Ferraresi y Mendoza, en Avellaneda y Quilmes, enviando tropas comandadas por el secretario de seguridad de Kicillof, Sergio Berni, no era otra cosa que la confirmación del fracaso de la política sanitaria del gobierno, cuyos funcionarios actúan como verdaderos "aprendices de brujería" del medioevo. (Leer esta nota y la publicada por la Agencia Pelota de Trapo)
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