Transitamos una etapa mundial favorable para la construcción de una dirección revolucionaria consecuente

Por Juan Giglio 

Con la crisis terminal del estalinismo y del conjunto de la burocracia -que comenzó a gestarse a partir de las insurrecciones democráticas que explotaron desde finales de los 50 hasta los 80 en Alemania del Este, Hungría, Checoslovaquia y Polonia, se abrió una nueva etapa mundial de carácter revolucionario, dentro de la cual existen inmejorables condiciones para construir una dirección, nacional e internacional, dispuesta y capaz de liderar a las masas hacia la conquista del poder. (Leer todo)

Comentarios