Dos años atrás terminaba de consumarse la rendición de la comandancia de las FARC al Estado Burgués

Castro bendiciendo la rendición de FARC
Por Juan Giglio

Los revolucionarios no somos pacifistas, ya que entendemos que al poder del estado, asentado en sus fuerzas represivas, no se lo puede enfrentar sino con la fuerza organizada del movimiento de masas, que incluye el ejercicio de su más que legítima autodefensa. En consecuencia, no es por criticar la "violencia" o la guerrilla en general, que trazamos raya con la política de las FARC, sino porque aplicó durante años, una táctica - el guerrillerismo - que la alejó del sujeto social capaz de hacer la Revolución Socialista: el proletariado. Por no  jerarquizar la necesidad de acabar con el estado, impulsando la construcción de una nueva institucionalidad, asentada en órganos democráticos de la clase obrera, la comandancia guerrillera - con la bendición del castrismo - acabó rindiéndose a la democracia burguesa, como lo explicamos en esta nota dos años atrás. (Leer nota) 

Comentarios