Por Nicolás Riu
La concentración del 21 de febrero en la 9 de Julio expresó dos tendencias diferentes e irreconciliables: por un lado la negativa de la burocracia “moyanista” a convocar un plan de lucha contra el ajuste de Macri, y por el otro la contundencia de la movilización, con miles y miles que concurrieron allí con la intención de derrotar al gobierno y sus políticas antiobreras. En ese sentido, pese a que Moyano juró que la movilización no fue convocada para responder a las causas judiciales que lo tienen en jaque, comenzó su discurso aclarando que no tiene “miedo de ir preso”... (Leer todo)
La concentración del 21 de febrero en la 9 de Julio expresó dos tendencias diferentes e irreconciliables: por un lado la negativa de la burocracia “moyanista” a convocar un plan de lucha contra el ajuste de Macri, y por el otro la contundencia de la movilización, con miles y miles que concurrieron allí con la intención de derrotar al gobierno y sus políticas antiobreras. En ese sentido, pese a que Moyano juró que la movilización no fue convocada para responder a las causas judiciales que lo tienen en jaque, comenzó su discurso aclarando que no tiene “miedo de ir preso”... (Leer todo)

Comentarios
Publicar un comentario