Los despidos de Cresta Roja son un ataque a la democracia obrera que defienden sus trabajadores con "uñas y dientes"

La asamblea de trabajadores de Cresta Roja, su herramienta
principal de organización y de lucha
Por Juan Giglio

Los más de cincuenta despidos de Cresta Roja constituyen un ataque directo a la democracia obrera, que es la metodología que vienen practicando los compañeros de esta emblemática empresa desde hace mucho tiempo, la misma que usaron para echar a la interna traidora e imponer delegados rotativos elegidos por sector.  Para ellos lo más importante es la asamblea, a través de la cual se unieron con los despedidos y pusieron en marcha una fenomenal pelea que les permitió conquistar la reincorporación de decenas de compañeros, la recuperación de muchas conquistas y la imposición de un convenio superior al resto de la rama. Los patrones, que asumen esta situación con mucha claridad, también saben que el gobierno casi seguramente perderá las elecciones legislativas, una perspectiva que envalentonará a las bases y los pondrá en una situación de mayor debilidad. Por esa razón, y aprovechando el “envión” que les dio el desalojo de Pepsico, se decidieron despedir a los nuevos delegados.  Sin embargo, la mayoría de los trabajadores, que vienen de una larga experiencia de lucha contra la patronal, el gobierno y la burocracia, no está dispuesta a retroceder, actitud que quedó reflejada en el video que se viralizó en las redes mostrando la asamblea que reafirmó la  destitución de la vieja comisión interna y “apuró” al sindicato para que legitime la votación. (Leer todo)

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