Por Carlos Amarilla
Luego de años de negociados millonarios, SanCor - uno de
los gigantes lácteos del país y Latinoamérica - se prepara para implementar un enorme
plan de ajuste, que va en el mismo sentido del que se está llevando adelante en
otras empresas, de la mano de Macri y sus socios provinciales, como Banghó, AGR
Clarín, Vaca Muerta, etc. Los directivos de esta empresa, que conel gobierno de
Cristina aprovecharon el “viento de cola” producido por el alza de los precios
de las materias primas, para realizar todo tipo de negocios y negociados, ahora
dicen que para continuar produciendo tendrán que despedir a más de mil
trabajadores y rebajar el salario de los que mantengan sus empleos. Sin embargo, luego del anuncio de un supuesto “salvataje”
gubernamental - que serviría para evitar despidos - desde el gobierno se
encargaron de aclarar que entregarán ese dinero siempre y cuando el gremio
lechero, ATILRA, negocie con la patronal la destrucción de conquistas
históricas, no solo en SanCor sino en toda la industria láctea. Las familias obreras de SanCor, que fueron tomadas como
rehenes por el gobierno y los empresarios – que las extorsionan con estos
condicionamientos – viven una situación de incertidumbre. Mientras tanto, ATILRA,
más allá de los comunicados y amenazas no ha convocado a ningún plan de lucha
en defensa de los puestos de trabajo y los salarios. (Leer todo)

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