Gerardo Martínez, el gangster que pasó de ser agente secreto de la dictadura a socio de Cristina y Macri
Por Claudio Colombo
Macri anunció que “combatirá a las mafias”, refiriéndose a una
parte de las conducciones gremiales. Mientras declaraba esto recibía a un grupo
de sindicalistas en la Casa Rosada, entre los cuales se encontraba Gerardo
Martínez, secretario general de la UOCRA. Queda claro que cuando el presidente nombra a los “mafiosos”
apunta su mira contra los dirigentes que no se subordinan a sus planes, sean o
no corruptos, porque si fuese realmente consecuente tendría que empezar por meter
preso al máximo referente de la UOCRA. Martínez, que se convirtió en millonario de la misma manera
que el resto de la mafia sindical – entregando convenios, conquistas y salarios
obreros – tiene, además, una característica que lo distingue de sus pares, ya
que actuó como agente de inteligencia de la dictadura. Este personaje siniestro trabajó durante la dictadura -desde
1981- como agente secreto del Destacamento 201 de Inteligencia de Campo de Mayo,
tal como lo atestigua su foja de servicios, que lo califica de “agente leal y
útil”. Luego de ocultarlo por mucho tiempo, la Secretaría de
Derechos Humanos de la época kirchnerista - debido a las presiones - tuvo que
admitir que Martínez figuraba en el listado del Personal Civil de Inteligencia
(PCI) del Batallón 601, desde marzo de 1982 hasta diciembre de 1983. (Leer todo)

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