Crecen la bronca, las asambleas y la lucha en Cresta Roja contra las mentiras patronales

Asamblea de la Planta Dos en Cresta.
Por Nico Kobane

Días atrás los títulos de decenas de diarios decían que Cresta ROJA era “una bomba que está por explotar” al calor de las luchas por las deudas y las reincorporaciones, una situación que se constata cotidianamente en los dos establecimientos de faena que tiene la empresa en Ezeiza y Esteban Echeverría respectivamente.  Así fue, que la semana pasada los trabajadores de la Planta Uno de Ezeiza marcharon hacia las inmediaciones de la Planta Dos para rechazar la nueva postergación de los pagos correspondientes a las indemnizaciones por los años trabajados bajo gestión de los Rasic y para repudiar un nuevo lock out patronal, realizado para amedrentar a los operarios.  Esta acción, que consistió en un bloqueo del establecimiento de Esteban Echeverría y la coordinación con los trabajadores no reincorporados, fue considerada “histórica” para muchos, ya que es la primera vez que los compañeros de la Uno recurren a esta metodología, que ya es una tradición entre sus pares de la Dos. En los diálogos y debates frente a los portones se coincidió en que, para imponer los reclamos, es necesario pasar por encima de la cada vez más débil burocracia del Stia, unificando la lucha por los pagos en ambas plantas con el reclamo de la reincorporación de todos los operarios que aún todavía están afuera.  A raíz de esto, la patronal acudió ayer para presentar las “nuevas” propuestas de pago, que fueron ampliamente rechazadas: un depósito de unos 50 mil pesos para quienes firmaron los acuerdos promovidos por la patronal y la interna y 10 mil pesos para los que no lo hicieron, con plazos de 60 a 90 días para abonar la deuda sin especificar fechas ni montos. (Leer todo)

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