Declaración del Movimiento Revolucionario Socialista de Brasil
Después de dos años de amenazas e innumerable cantidad de ataques de parte del gobierno y las masas obreras resistiendo con huelgas y todo tipo de luchas, Brasil tendrá una Huelga General. Las condiciones objetivas planteaban la necesidad de esta medida, de la misma manera que las condiciones subjetivas de la clase trabajadora, luego de un record de paros en el período que va de 2012 a la fecha. La Huelga General no salía sólo por la traición histórica de las direcciones burocráticas. Estas conducciones boicotearon las huelgas y acciones directas en todo este período de ascenso obrero, inaugurado en 2012, que durante ese año comenzó con paros de docentes, bancarios, correos, policías, bomberos y funcionarios públicos, que pararon más de cien días. Esto sucedió en un año electoral en el que los conflictos fueron traicionados por las centrales obreras oficialistas - CUT y CTB - y también por la Intersindical y la mayoría de la CSP-Conlutas, pactando acuerdos por cuatro años de rebaja salarial y retroceso en los derechos, facilitando la liquidación del sistema previsional. Sin embargo, a pesar del freno de las conducciones, luego de 2012 hubo un pico de luchas entre junio y julio de 2013, mientras que en 2014 tuvo lugar un record de huelgas y “no votos”, todo tipo de acciones del movimiento de masas en 2015/2016. El gobierno de Temer está siendo acorralado por las manifestaciones contra sus ataques. Estos cinco últimos años han sido de luchas como nunca las ha habido, con una dinámica a romper las ilusiones con los gobiernos y los regímenes de carácter democrático burgueses, a pesar del accionar de los burócratas que se jugaron a impedir con todas sus fuerzas la extensión de las luchas, contra Dilma o el propio Temer. (Leer todo)
Después de dos años de amenazas e innumerable cantidad de ataques de parte del gobierno y las masas obreras resistiendo con huelgas y todo tipo de luchas, Brasil tendrá una Huelga General. Las condiciones objetivas planteaban la necesidad de esta medida, de la misma manera que las condiciones subjetivas de la clase trabajadora, luego de un record de paros en el período que va de 2012 a la fecha. La Huelga General no salía sólo por la traición histórica de las direcciones burocráticas. Estas conducciones boicotearon las huelgas y acciones directas en todo este período de ascenso obrero, inaugurado en 2012, que durante ese año comenzó con paros de docentes, bancarios, correos, policías, bomberos y funcionarios públicos, que pararon más de cien días. Esto sucedió en un año electoral en el que los conflictos fueron traicionados por las centrales obreras oficialistas - CUT y CTB - y también por la Intersindical y la mayoría de la CSP-Conlutas, pactando acuerdos por cuatro años de rebaja salarial y retroceso en los derechos, facilitando la liquidación del sistema previsional. Sin embargo, a pesar del freno de las conducciones, luego de 2012 hubo un pico de luchas entre junio y julio de 2013, mientras que en 2014 tuvo lugar un record de huelgas y “no votos”, todo tipo de acciones del movimiento de masas en 2015/2016. El gobierno de Temer está siendo acorralado por las manifestaciones contra sus ataques. Estos cinco últimos años han sido de luchas como nunca las ha habido, con una dinámica a romper las ilusiones con los gobiernos y los regímenes de carácter democrático burgueses, a pesar del accionar de los burócratas que se jugaron a impedir con todas sus fuerzas la extensión de las luchas, contra Dilma o el propio Temer. (Leer todo)

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