Por Juan Giglio
Marzo se ha transformado en el mes de las luchas contra el
gobierno y su Plan de Ajuste, tal como lo demostraron las multitudinarias marchas
de los días 6, 7, 8 y 22, protagonizadas por docentes, trabajadores de
diferentes gremios y mujeres. El ascenso obrero y popular es tan grande que obligó a los
burócratas traidores de la CGT a convocar un Paro Nacional para el próximo 6 de
abril, luego de que miles les gritaran en la cara “Poné la fecha…” y los
choferes de la 60 les coparan el palco durante el acto del 7M. La huelga del 6A, independientemente del carácter “dominguero”
que le pretende dar los líderes cegetistas constituirá un “antes y un después”
en la realidad política, porque demostrará que las mayorías no quiere saber más
nada con este gobierno. Por esta razón, los socialistas afirmamos que los/as de
abajo no solo tienen derecho a protestar sino también a reclamar la renuncia de
quienes gobiernan en su nombre y no cumplen con sus expectativas, ya que
trabajan como agentes directos de la oligarquía y las multinacionales imperialistas. Para eso existe la posibilidad de imponer – mediante la
movilización – una medida mediante la cual el país se transforme en una “asamblea”,
dentro de la cual se discuta qué “modelo” hará falta para resolver la crisis:
la Asamblea Constituyente, contemplada por la Constitución Nacional. (Leer todo)

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