Un año atrás se presentaba en la Argentina “Orígenes de la
Civilización”, uno de los tomos de una serie de textos del dirigente kurdo
Abdullah Ocalan, quien plantea la necesidad de romper con el método de análisis
“materialista” de los marxistas, para dar lugar a un idealismo que rechaza la
lucha de clases como “motor de la historia”. “Apo” reemplaza esto por una supuesta contradicción entre la “cultura
material” y la “cultura ideológica”, una lucha que existiría desde hace miles
de años y que ha cruzado y continúa haciéndolo, a todas las sociedades, como la
actual, que denomina “Modernidad Capitalista”. Las mujeres serían, desde su punto de vista – no clasista – la
vanguardia de los procesos revolucionarios o progresivos, ya que mantendrían lo
esencial de la “cultura ideológica”, que habría alcanzado su plenitud en la
sociedad agrícola matriarcal de la Mesopotamia. Las concepciones de Ocalan, practicadas por su partido, el PKK, no
proponen la lucha por una nueva sociedad gobernada por los trabajadores y el
pueblo – que rompa con la burguesía poseedora de los grandes medios de
producción y, particularmente, el imperialismo – sino la “conquista de la
libertad”, organizando alianzas con fracciones capitalistas. Leer todo

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