Por Hernán Centeno
Desde hace años, y con la excusa de acabar con el hambre en el mundo, se invierten miles de millones de dólares en la investigación y desarrollo de alimentos transgénicos, como así también en sobornar gobiernos para permitirlos. Adulterando el ADN original se han logrado mejores rendimientos productivos, cultivos más resistentes en menos tiempo y con mayor tamaño o vacas que dan un 10% más de leche, aumentando sideralmente las ganancias de los monopolios que controlan el mercado agropecuario mundial. Este proceso consiste en cambiar o agregar genes a las cadenas originales del ADN. Los genes son grupos de “letras” que codifican las características y funciones de los seres vivos. Al alterarlos se producen cambios que pueden ser o no expresados. El intento de mejorar las especies alimentarias ha sido una obsesión desde las primeras sociedades agrícolas, hace miles de años, cuando realizaban la selección artificial de plantas. Luego se entrecruzaronn especies hasta que en 1909 se fusionaron células. En 1927 se obtuvieron los primeros mutantes de mayor productividad por la irradiación de rayos x de semillas, mientras que en 1983 se creó la primer planta transgénica. (Leer toda la nota)
Desde hace años, y con la excusa de acabar con el hambre en el mundo, se invierten miles de millones de dólares en la investigación y desarrollo de alimentos transgénicos, como así también en sobornar gobiernos para permitirlos. Adulterando el ADN original se han logrado mejores rendimientos productivos, cultivos más resistentes en menos tiempo y con mayor tamaño o vacas que dan un 10% más de leche, aumentando sideralmente las ganancias de los monopolios que controlan el mercado agropecuario mundial. Este proceso consiste en cambiar o agregar genes a las cadenas originales del ADN. Los genes son grupos de “letras” que codifican las características y funciones de los seres vivos. Al alterarlos se producen cambios que pueden ser o no expresados. El intento de mejorar las especies alimentarias ha sido una obsesión desde las primeras sociedades agrícolas, hace miles de años, cuando realizaban la selección artificial de plantas. Luego se entrecruzaronn especies hasta que en 1909 se fusionaron células. En 1927 se obtuvieron los primeros mutantes de mayor productividad por la irradiación de rayos x de semillas, mientras que en 1983 se creó la primer planta transgénica. (Leer toda la nota)

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