La realidad y la ciencia nos dieron la razón: ¡Las políticas "anti-covid" de la OMS fueron y son una farsa!
Por Juan Giglio
Desde nuestro partido y la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, dijimos desde el principio de la pandemia, que la implantación de los confinamientos o cuarentenas masivas, con el supuesto propósito de aplanar la curva de contagios de Covid-19, no sirvieron para nada, en cuanto a su uso sanitario. El encierro de millones a lo largo y a lo ancho del planeta, fue impuesto por la burguesía, no para curar, sino para desmovilizar a la clase trabajadora y el pueblo, que venían protagonizando un ascenso revolucionario de sus luchas.
Lo mismo dijimos sobre las mascarillas, primero denostadas y luego histéricamente
impuestas, un verdadero símbolo de sumisión y negocio redondo para fabricantes y comisionistas. Ningún plan
de epidemias previo contemplaba su uso y no existía evidencia sobre su utilidad
para el público en general. Fue un
reciente estudio Cochrane (Base de Datos Cochrane de
Revisiones Sistemáticas, la principal revista y base de datos de
revisiones sistemáticas en atención sanitaria) el que dio por tierra con la
creencia de que las mascarillas pueden llegar a prevenir la transmisión de
virus como la gripe o el SARS-CoV-2.
Su conclusión es que el uso comunitario de mascarillas
quirúrgicas supone “poca o ninguna
diferencia en el desenlace de gripe/SARS Covid confirmada en laboratorio en
comparación con no utilizarla”, y que “las
mascarillas N95 (FFP2) no implican “diferencias claras en comparación con el
uso de mascarillas médicas/quirúrgicas (…) [10]” ¡Si las mascarillas
quirúrgicas y FFP2 no sirvieron para impedir el contagio y la transmisión del
virus (como evidencia que dos años de obligatoriedad no impidieran que éste
circulara a voluntad), imaginen
cómo nos tomaron el pelo con las mascarillas de tela!
Hoy, luego de estudios profundos y de otras comprobaciones
empíricas, queda claro que la campaña de terror mediática montada por los
capitalistas para hacerle creer a la población que estaba expuesta a un enemigo
mortal, fue una soberana mentira. ¡La enfermedad sólo revestía peligro para
personas mayores y para quienes sufrían comorbilidades muy específicas, algo
que era conocido desde principios de 2020! En ese sentido, uno de los principales
involucrados en este tipo de campañas, como productor de vacunas, Bill Gates,
tuvo la desfachatez de afirmar en 2022 que “[al
principio] no entendíamos que el covid tenía una letalidad bastante baja y que
sobre todo afectaba a los ancianos, de modo similar a la gripe, aunque algo
diferente [11]”
Desde 2020 nuestra
corriente internacional y nuestro partido, Convergencia Socialista, dijimos exactamente lo mismo, razón por la cual fuimos atacados, incluso desde la
izquierda, que nos denunció como “negacionistas” y un largo rosario de
insultos. Hoy, prácticamente todo el personal ligado a la medicina, sabe
que los adultos sanos y, sobre todo, los jóvenes, adolescentes y niños, nunca
corrieron un grave riesgo. ¡Sin embargo, este dato se ocultó para mantener a la
población aterrorizada y maximizar el lucro del escandaloso programa de
vacunación universal!
Asimismo, desde la Big Pharma, la OMS y los gobiernos,
negaron el poder de inmunización natural,
exigiéndoles, a quienes habían pasado la enfermedad, que se vacunaran
igualmente, cuando la literatura médica decía que esto era un disparate. Tres
años después, un estudio financiado por la Fundación Gates concluye que la
inmunización natural otorgaba una protección “igual o superior” a
la de las vacunas, “muy elevada y
duradera” contra la reinfección y gravedad para las variantes
anteriores a ómicron y algo menor contra la reinfección, pero igualmente
potente contra la gravedad, con Ómicron [12] ¡La realidad es que la
inmunización natural de virus respiratorios, que excita la producción de
anticuerpos IgA en las mucosas y la inmunidad celular (células T), es siempre
superior a la provista por vacunas sistémicas como las del Covid!
Terapias genéticas y “vacunas” ineficaces e inseguras
Otras de los temas que cuestionamos, fue la imposición
de las terapias génicas, denominadas falsamente vacunas, que se distribuyeron por
todo el mundo sin que cumplieran con los requisitos exigidos a toda vacuna:
necesidad (criterio incumplido salvo para la población de riesgo), eficacia y
seguridad. Para concretar ese negocio,
uno de los más grandes de la historia, crearon un pasaporte sanitario, cuyo
propósito no fue otro que el de forzar la vacunación de los renuentes, a pesar
de que las “vacunas” nunca fueron concebidas para impedir la transmisión (como
reconoció la propia Pfizer), de modo que la meta del 70% de inmunidad de rebaño
no dejó de ser otra quimera para vender más vacunas.
El fracaso de las vacunas antigripales,
que “60 años después de su introducción no han logrado nada para prevenir la
infección”, es un ejemplo de que
“ninguno de los virus respiratorios en mucosas ha sido efectivamente controlado
por ninguna vacuna [13]”. Esto se sabía desde un principio, pero se
ocultó. En la edición de Davos de
2022 el propio Gates reconoció que las vacunas covid “no tienen un efecto
demasiado duradero y no son buenas bloqueando la transmisión”, con lo que se
preguntaba “qué sentido tenía” comprobar si las personas estaban vacunadas [14].
Irónicamente, en Davos la organización exigía prueba de triple vacunación [15].
(Fernando del Pino Calvo-Sotelo, Infoposta.com.ar, 8 de marzo de 2023)
Como lo explica el mismísimo Bill Gates, las “vacunas” no
sólo han resultado ineficaces e innecesarias para la inmensa mayoría de la
población para la que el covid era estadísticamente leve (como se sabía desde
2020), sino que han provocado unos
efectos adversos sin precedentes, que explicaría el actual exceso
de mortalidad cardiovascular y una multitud de bien documentados efectos
isquémicos, inmunitarios, oculares, neuropáticos, herpes, menstruales, de
fertilidad masculina e incluso cancerígenos [16]
Ante tanta acumulación
de evidencias, ¿qué responsabilidad asumirán los políticos y las autoridades “sanitarias”
que nos encerraron ilegalmente impidiéndonos circular con libertad, que
abandonaron a nuestros mayores y los condenaron a morir solos, que nos
obligaron a pasear como presos dos horas al día, a llevar mascarilla en el
campo y a sentar familias separadas en restaurantes, que incitaron al odio
hacia los no vacunados y nos empujaron mediante el pasaporte sanitario a
inyectarnos unas terapias genéticas experimentales, ineficaces y poco seguras? (Fernando
del Pino Calvo-Sotelo, Infoposta.com.ar, 8 de marzo de 2023)
Lo mismo decimos sobre el periodismo burgués, que mayoritariamente propaló
como un dogma todas las políticas “sanitarias” que salían de esa verdadera
cueva de delincuentes, la OMS. ¡Ni qué decir de la izquierda que se ató al
carro de la Big Pharma! ¡Esa izquierda, que, diciéndose revolucionaria, siempre
dijo que estaba en contra de la desmovilización de la clase trabajadora, algo
que terminó ocurriendo gracias a los encierros que sus dirigentes avalaron!
Ahora, con más evidencias en la mano, los
revolucionarios y las revolucionarias tenemos la obligación de impulsar una
amplia y profunda investigación, que no podrán hacer los jueces y
fiscales burgueses, por ser cómplices de estos delitos de lesa humanidad.
Tiene que ser llevada adelante por tribunales conformados por los principales
afectados por estas políticas -los trabajadores y el pueblo- que investiguen a
fondo y castiguen de manera ejemplar a todos los
responsables, tratándolos como criminales de una guerra que lideraron en contra
de la mayoría de la población mundial.
[10] Intervenciones
físicas para interrumpir o reducir la propagación de los virus respiratorios –
Jefferson, T – 2023 | Cochrane Library
[11] Martin
Kulldorff en Twitter: «After pushing covid lockdowns, @BillGates admits that he
and his foundation experts «didn’t understand that it’s a fairly low fatality
rate and that it’s a disease mainly of the elderly»; basic facts known in early
2020. He should stay away from public health.» / Twitter
[12] Past
SARS-CoV-2 infection protection against re-infection: a systematic review and
meta-analysis – The Lancet
[15] Davos
is back but participants have to be vaccinated and tested (cnbc.com)
[16] El
covid y la cultura del miedo – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[19] WHO
Changed Definition of Influenza Pandemic | The BMJ
[20] WHO
Director-General declares the ongoing monkeypox outbreak a Public Health
Emergency of International Concern

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