Reunión piquetera con la CGT, una táctica equivocada y derrotista


Por Juan Giglio

Este miércoles, las organizaciones que conforman la denominada Unidad Piquetera -conducida por el Partido Obrero- se reunirán con la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT), que, según adelantó uno de sus voceros, Oscar Plaini, se dispondrá a recibirlas a partir de las 12 horas. Luego, a las 1530, el PO y sus aliados tendrán otro cónclave sindical, con la conducción nacional de la CTA Autónoma. 

“Vamos a plantearles la necesidad de que los sindicatos y las centrales fijen un pliego de reclamos frente al ajuste que sufrimos los trabajadores... Le plantearemos la necesidad de la deliberación colectiva de los trabajadores mediante asambleas y plenarios de delegados, para votar el reclamo de un salario mínimo equivalente a la canasta familiar, con los métodos de la clase obrera, un paro nacional inmediato y un plan de lucha progresivo, para derrotar el ajuste en marcha…

Desde la izquierda no descartamos la utilización de este tipo de tácticas, de "exigencia", para con los burócratas sindicales, tratando de aprovechar sus contradicciones para que, en ciertos contextos, lancen medidas de lucha parciales o de carácter general. Sin embargo, para que esta línea se lleve adelante, debemos contar con un marco favorable, o, dicho de otra manera, condiciones más o menos ciertas de que este tipo de propuestas se concrete. 

Esto sucede cuando hay fracciones burocráticas dispuestas a pelear, o en momentos en que la presión de las bases las empuja a la lucha. Ahora no existe nada de esto, más bien todo lo contrario, ya que las conducciones de la CGT y la CTA funcionan como agencias del gobierno y las patronales, prácticamente sin contradicciones que las motiven a tomar en sus manos la demanda que, este mediodía, le harán desde la Unidad Piquetera. 

En situaciones como esta, lo que corresponde es denunciar implacablemente a la burocracia y, desde esa ubicación, impulsar conflictos obreros independientes, rodeando de solidaridad a los más significativos, como el que está teniendo lugar en el gremio del neumático, conducido, según indican desde el Partido Obrero, por militantes que responden a su organización.

Lamentablemente, el PO, en vez de hacer esto último, ayudando a convertir en referencia nacional al SUTNA, gasta “pólvora en chimangos”, entrevistándose con personajes con los cuales, hoy por hoy, no corresponde sentarse a dialogar. De esa forma, lo que hacen, en los hechos y más allá de sus intenciones, es decirle a la clase trabajadora que la única manera de hacer un paro general es esperando, muy pacientemente, que a esta gente se lo ocurra convocarlo. 

¡En realidad, hay que hacer al revés, explicándoles pacientemente a las bases que deben pasar por encima de los cuerpos orgánicos de la CGT! Eso será posible si, alrededor de un “conflicto testigo”, como el SUTNA, desde la izquierda logramos meter la idea a otros laburantes que, si gana el gremio o la empresa que está peleando, ganarán todos y todas, porque se debilitan las patronales y el gobierno.

Los compañeros y compañeras del Partido Obrero deberían valerse del “poder de fuego” que tienen en sus manos, para convocar a toda la clase trabajadora a luchar codo a codo con el Sindicato del Neumático, organizando reuniones abiertas y asambleas. La izquierda, que responderá rápida y decididamente a un llamado de esas características, podría jugar un papel importante a la hora de concretar ese plan de acción, asumiéndolo como una cuestión de principios.

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