El pacto con el FMI significa profundizar el Plan de Ajuste


Por Damián Quevedo

El gobierno sigue la desesperada carrera por llegar a un acuerdo con el FMI. En esa vorágine se vio obligado a prorrogar el funcionamiento de la unidad dedicada a las negociaciones, una comisión técnica dependiente del ministerio de economía, que fue creada el año pasado y tenía fecha de disolución, el 31 de diciembre pasado, pero "pasaron cosas" y no hubo acuerdo con el fondo.  

El ministro lo resolvió por la "extensión de las negociaciones" entre Argentina y el Fondo. Estará vigente hasta el 31 de diciembre o "una vez cumplido el objetivo"[1] 

En esa misma senda Alberto Fernández busca equilibrar los números fiscales, que según el boletín oficial (Página12) mostraron luego de mucho tiempo, superávit en las provincias, sucede que esta normalización de las cuentas provinciales estuvo determinada por la transferencia de fondos del Estado nacional, de nuevo la política de la sábana corta, es entonces que para mostrar solvencia al FMI.  

El presidente y los gobernadores firmaron la semana pasada un nuevo Consenso Fiscal, que habilita a las provincias a crear nuevos impuestos y a incrementar alícuotas de tributos ya existentes. Es que, a pesar de la buena salud fiscal de las provincias, la reapertura de paritarias (las pautas salariales en torno al 30 por ciento en promedio definidas en el verano pasaron a ubicarse por encima del 45 por ciento, concentrándose en el último trimestre)[2]  

No se hablará de ajuste, pero el incremento de impuestos regionales, seguirá atizando la inflación y con ella la licuación de los aumentos salariales, que siguen por debajo de la inflación estimada por los sindicatos. Al compás de esta danza recaudadora, la llamada "ala dura" de Cambiemos, con Mauricio Macri y el impresentable Milei, presentaran un proyecto que entre otros puntos plantea bajar el IVA al 18% (hoy es del 21) y que el Congreso vuelva a decidir sobre las retenciones, que hoy es una facultad del ejecutivo

El progresismo y más de un izquierdista deben estar perplejos ante tamañas contradicciones. La eliminación del IVA es una consigna que varias fuerzas de izquierda levantan hace tiempo, ya que es un impuesto regresivo que cae principalmente sobre la espalda de la clase obrera, cabe preguntarse si, ¿la izquierda votará "críticamente" este proyecto, como lo hizo con propuestas del kirchnerismo?  

En el mismo sentido van las declaraciones del intendente de Mar del Plata, Montenegro, quien se acaba de pronunciar en contra de la entrega del Mar Argentino a la explotación petrolera multinacional: “Vengo a renovar mi compromiso con todos los marplatenses. No voy a defender solo el trabajo sino también la calidad de vida de todos los que viven en mi ciudad. Y por eso voy a manifestar públicamente mi rechazo a cualquier tipo de explotación petrolera en las costas de General Pueyrredón”. (La Capital, 3 de enero)

Este no es, obviamente, un vuelco izquierdizante del macrismo, lo que sucede es que al no ser quienes conducen las riendas del Estado, golpean con políticas "democráticas" y simpáticas para las clases medias pauperizadas por la crisis, ante un gobierno que necesita avanzar hacia un régimen menos democrático y más duro con el conjunto de la sociedad, salvo los grandes millonarios. No hay nada que no tiemble y se quiebre por arriba, el acuerdo con el Fondo es una zanahoria que el gobierno persigue, mientras la crisis económica se acrecienta y tiene características explosivas.  

La izquierda, lejos de preocuparse por proyectos de ley -no es esa la tarea central de los revolucionarios en el parlamento- debe promover la organización desde las bases para poner en marcha el Plan de Lucha que termine derrocando al gobierno, ya que no hay otra forma de evitar el ajuste. La unidad lograda para marchar a la Plaza de Mayo contra el FMI, debe ser la base sobre la que debe construirse esta perspectiva.

 


[1] Ámbito financiero 03/01/2022

[2] Página 12 03/01/2022

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