Dudas y propuestas de un "negacionista"



Juan Giglio

Los capitalistas envenenan al planeta en nombre de causas justas, por ejemplo, darles de comer a millones, para lo cual riegan los campos con agrotóxicos, siembran transgénicos, engordan las vacas en modernos centros de tortura denominados “feed-lot” y crían millones de salmones mutantes.

Los capitalistas destruyen el planeta, amparándose en premisas que cuadran en el más común de los sentidos, como aquella que parte de la necesidad de generar los combustibles y minerales que harían falta para hacer funcionar las industrias que abastecen a la humanidad de todo lo que se necesita para vivir.

Quienes militamos desde hace mucho tiempo contra el dominio de la burguesía, hemos denunciado la falsedad de estas “verdades”, desenmascarando el lado “oscuro” que mueve a los de arriba, dispuestos a destruirlo todo en función de una sola estrategica, que no es otra que la de ganar más y más, explotando a millones y depredando la naturaleza.

Si los capitalistas, en su etapa de mayor crisis y putrefacción, continúan haciendo lo mismo, de manera más intensa y mintiendo más que nunca, entonces: ¿Cuál sería la razón por la cual, en el tema sanitario estarían actuando con una lógica diferente, promoviendo la producción de “vacunas”, que, lejos de destruirlo todo, servirían para curar a millones?

Me considero un "negacionista" de la primera hora, no por negar al Covid, que existe, aunque la burguesía exagerar su nivel de peligrosidad. Lo soy, porque niego la posibilidad de que el Capitalismo esté moviendo un solo dedo para garantizar el bien común de las mayorías.

Me considero un "negacionista", coherente y consecuente, no por negarme a plantear políticas para enfrentar al Covid y a otras pestes. ¿Cómo hacerlo, si, como marxista, nada de lo humano me puede ser ajeno, mucho menos el sufrimiento de millones? Le niego al Capitalismo la posibilidad de que haga algo bueno en este período, donde sólo destruye fuerzas productivas, como la principal de estas, que es el ser humano.

A la izquierda, que mayoritariamente militó y continúa militando a favor de las vacunas y, en los hechos, apoyando todas las medidas restrictivas impuestas desde el Estado burgués, no le pido coincidir con mi punto de vista crítico en cuanto estos productos experimentales. Para nada, solo le exijo que impulse, ya que está en condiciones de hacerlo, la organización de un amplio Congreso Científico, en el que se discutan todas las posiciones al respecto.

Quisiera que allí intervengan compañeros científicos de izquierda, como Juan Garberi, Alberto Maillié, junto con otros, que no siendo socialistas me merecen todo el respeto, como Mario Borini o Roxana Bruno, que sostienen posturas que vale la pena escuchar. Si estamos realmente jugados a construir una nueva sociedad, profundamente democrática -el Socialismo es esencialmente eso, solo es “dictatorial” en cuanto a la burguesía- ese paso sería más que lógico.

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