Omicron y la izquierda que repite las consignas de la Big Pharma


Por Damián Quevedo

Hay períodos históricos en los cuales, como revolucionarios, somos puestos a prueba, períodos en que muchos camaradas son empujados por el ascenso de la clase trabajadora y la crisis del capitalismo hacia las filas de la rebelión y del Socialismo. Pero también hay otros y otras que lo abandonan, debido a las presiones y maniobras del enemigo de clase.

En el comienzo de la Primera Guerra Mundial, Lenin, en un artículo titulado "El socialismo y la guerra", debatió fuertemente y denunció el oportunismo de quienes, perdiendo definitivamente su independencia de clase, se colocaron en esa guerra de rapiña del lado de los capitalistas de sus respectivos países, argumentando la necesidad de "defender a la Patria".  

Esa y la Segunda Guerra fueron las herramientas que encontró la gran burguesía imperialista para salir de las crisis, destruyendo fuerzas productivas para recrear nuevos ciclos de producción. Hoy el mundo atraviesa una situación mucho peor que las que dieron impulso estas fenomenales contiendas por el reparto de los mercados.  

El surgimiento del Covid y su aprovechamiento -por parte de los capitalistas- para encerrar a la población y frenar la ola de rebeliones que venía explotando entre 2018 y 2019, la producción de "vacunas" y su aplicación compulsiva, forman parte de la guerra comercial anterior a la pandemia, que tiende a profundizarse, porque la burguesía no está en condiciones encarar una guerra “clásica” a gran escala.  

En este contexto, la aparición, real o inventada, de una nueva variedad del virus, desde un punto de vista marxista -desde la lucha de clases- no es otra cosa que una nueva maniobra de los grandes capitalistas para avanzar en esa misma dirección. Una gran maniobra al servicio de liquidar competidores y aplastar al movimiento de masas para luego súper explotarlo. ¡De ahí las restricciones draconianas contra las libertades democráticas elementales que están tratando de imponer!

La izquierda y la nueva cepa

Ante este nuevo intento de los de arriba de continuar y profundizar su ofensiva contra los y las de abajo, los compañeros de la izquierda Diario, del PTS, siguen insistiendo, igual que la mayor parte de la izquierda, en que la salida al problema del virus pasa por la liberación de las patentes de las vacunas, para que puedan ser producidas masivamente y, cuando eso suceda, se logre inocular a toda la población mundial.  

"Era cuestión de tiempo. En la medida en que no haya una estrategia mundial para llevar lo más rápidamente posible las vacunas hasta el rincón más apartado del planeta, el virus seguirá campando a sus anchas. Seguirá reproduciéndose y tendrá muchas más posibilidades de mutar[1]" 

A raíz de lo que ya señalamos, es al menos resultado de la desinformación o de una miopía política grave, creer que el capitalismo no pretende hacer llegar las vacunas hasta el rincón más apartado del planeta. Salvo que las vacunas patentadas, como reconocen los compañeros de LID, no sean mercancías sino otra cosa (aunque bajo el capitalismo no existe nada que no tenga ese carácter).  

Preguntamos entonces: ¿Por qué razón las grandes multinacionales no estarían interesadas en hacer llegar sus mercancías, a precios convenientes, a todo el planeta, jugándose a realizar ganancias fabulosas? ¿Por qué, y por propia decisión, los CEOs de los monopolios farmacéuticos estarían abandonado mercados, que necesitan, en una época que, debido a la crisis, esto es fundamental para mantener a esas empresas en pie?  

Algo que los compañeros reconocen en esta nota, aunque no se posicionan al respecto, es que hay una parte de la población mundial que no quiere ser vacunada, realidad que inhabilita el planteo de que “liberando patentes” se obtendría la inoculación del conjunto. Los camaradas miran para otro lado, cada vez que sectores de las masas rechazan las restricciones y la obligatoriedad vacunatoria, como sucede en buena parte de Europa y otros países.  

En ese marco, el PTS no relaciona en sus análisis a este hecho con otro, que tiene mucha importancia, cual es la exigencia por parte del FMI a los países deudores de que garanticen la vacunación de la gran mayoría de sus habitantes. Esto es obviado, no solo por La Izquierda Diario, sino por la mayoría de las organizaciones que se reclaman socialistas, que mayoritariamente se oponen a los acuerdos con ese organismo internacional imperialista.   

Cuatro de las organizaciones más importantes del mundo en salud, economía y comercio lanzaron una petición conjunta hoy a los productores de vacunas contra el coronavirus para que prioricen la entrega de dosis a países de ingresos bajos y medios[2]. 

Llamamos a los compañeros la izquierda que repudia los pactos con el FMI, a que reflexionen en torno a esta situación, que objetivamente los coloca en la trinchera opuesta a la que hoy por hoy han elegido quienes marchan contra las restricciones y la vacunación obligatoria, como los portuarios italianos, los chalecos amarillos o las masas de las colonias francesas -Martinica y Guadalupe- que acaban de protagonizar una huelga general victoriosa contra estas políticas. 

Cuanto más avancen los imperialistas con esta línea, más reacción de los trabajadores y el pueblo habrá, ya que las mayorías defenderán, a capa y espada, sus derechos y libertades democráticas, rebelándose contra las políticas represivas que están implementando los gobiernos en nombre de la "salud". Cuanto más capitule la izquierda a estos lineamientos burgueses, más lejos quedará del "sujeto histórico" que pretende representar... ¡Todavía hay tiempo para cambiar de rumbo, esperemos que así ocurra!  


[1] https://www.laizquierdadiario.com/Seccion-Sociedad

[2] https://eleconomista.com.ar › la-oms...

La OMS, la OMC, el FMI y el Banco Mundial exigen mayor ...

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