104 aniversario de los diez días que conmovieron al mundo


La primera revolución obrera triunfante fue la "Comuna de París", que duró desde el 18 de marzo hasta el 28 de mayo de 1871, cuando fue aplastada por la contrarrevolución burguesa. Los trabajadores y las trabajadoras de la capital francesa se hicieron cargo del poder, echando a los capitalistas e imponiendo un gobierno con el funcionamiento más democrático de la historia. ¡Una asamblea general decidía todo, de acuerdo a la voluntad de las bases, que revocaban a sus dirigentes si no cumplían con los mandatos emanados desde las entrañas mismas del pueblo movilizado!

A pesar de la derrota, los miles de muertos, encarcelados y exilados, sus enseñanzas nutrieron el programa socialista y motorizaron nuevas revoluciones, como la que explotó pocos años después en Rusia en 1905 y triunfó 12 años después, el 25 de octubre de 1917​, de acuerdo al calendario juliano de la Rusia zarista. Bajo el calendario gregoriano, que rige en la actualidad, los sucesos se iniciaron el día 7 de noviembre, cuando los obreros revolucionarios tomaron el poder, apoyados en sus órganos de discusión y decisión democráticos, los soviets.

La experiencia revolucionaria duró algunos años, demostrando que la economía planificada es capaz de superar la "anarquía" capitalista, convirtiendo a Rusia en una potencia mundial. Sin embargo, lo más importante de la revolución, sus soviets democráticos, fueron aplastados, no desde afuera -como en París- sino desde adentro, por la contrarrevolución encabezada por Josep Stalin y la casta burocrática que lo acompañó para traicionar los principios del Octubre bolchevique. 

Trotsky decidió luchar por la recuperación de la memoria histórica, impulsando nuevas revoluciones donde las bases vuelvan a tener protagonismo que tuvieron en París y Rusia del 17, de manera de controlar a sus dirigentes y de acabar con el Capitalismo de una vez y para siempre. Los revolucionarios y las revolucionarias de Convergencia Socialista sostenemos esta lucha, reivindicando los primeros tiempos de la Revolución Rusa, que mostramos como ejemplo. 

Desde esa ubicación recordamos este nuevo aniversario, publicando palabras de Lev Vigotski, un brillante psicólogo y educador bolchevique que falleció en 1934. Vigotsky escribió el comentario que reproducimos el 23 de diciembre de 1923, expresando la relación que se produjo entre las masas insurreccionadas y su dirección revolucionaria, sin la cual no habría existido la revolución, para lo cual tomó algunos párrafos del libro de John Reed, "Diez días que conmovieron al mundo": (Leer todo)

Comentarios