Planes y elogio de la pobreza... en clave nacional y popular


Por Damián Quevedo 

Entre las medidas demagógicas que el gobierno nacional tomó luego de las elecciones, con la vaga intención de revertir el resultado en noviembre, está la propuesta de incorporar a personas que cobran subsidios a determinadas ramas de la producción. La publicidad del gobierno es "convertir los planes sociales en trabajo". El primer paso en ese sentido fue dado en agosto pasado con los trabajadores rurales, uno de los sectores de la clase obrera que trabajan en las peores condiciones y con los salarios más bajos. 

Ahora el gobierno tiene previsto sumar a esta propuesta de reconversión laboral a la industria de la construcción y la industria textil, de extenso desarrollo en el país, y la gastronomía, entre otros sectores de la economía que, además de impactar en la creación de puestos de trabajo, favorecen la producción y el consumo. Si bien la construcción genera muchos puestos de trabajo por su ramificación en el sector público y privado, el Poder Ejecutivo tampoco quiere perder de vista a los otros sectores y avanzará en nuevos horizontes para robustecer la oferta de empleo destinada a beneficiarios de planes sociales. (Ámbito financiero 07/10/2021).  

Esta medida no es otra cosa que un velo para continuar con el proceso de precarización laboral, iniciado hace años e impulsado fuertemente por el peronismo. El resultado final de esta ley, será que el Estado, pagando planes sociales a quienes están trabajando en alguna de las ramas mencionadas, abonará una parte de los salarios que deberían pagar los empresarios, produciéndoles un ahorro significativo. ¡En definitiva, los planes sociales pasarían de ser subsidios a los desocupados a ser subsidios para con los capitalistas!

Debemos agregar que esta iniciativa tampoco garantiza la contratación de un sector de la población que hoy por hoy está desocupada o sub-ocupada, ya que estas industrias necesitan encontrar mercados para sus productos. Por lo tanto, si esto no ocurre y es muy poco probable que suceda en el corto plazo, por más que el gobierno pague la mitad del salario no habrá ningún incremento del empleo. Este es otro "truco de magia" del peronismo, propio de un mago que anima fiestas infantiles, como lo viene haciendo con esa empresa mixta llamada UTEP, que buscan embellecer la pauperización cambiándole el nombre y llamándola "economía popular".

Los y las socialistas luchamos en serio para que no existan más los planes y para que toda esa gente se convierta en trabajadores y trabajadoras formales, incorporándose a las empresas públicas y privadas con todos los derechos que tienen sus laburantes. Para eso, además será necesario organizar un gran Plan de Obras y de Reactivación de la Economía Nacional, financiado con los fondos provenientes del desconocimiento de los pagos de las deudas y de la aplicación de impuestos progresivos a las grandes empresas.

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