Etiquetado Frontal, demagogia barata para maquillar el ajuste

Por Juan Giglio 

El gobierno, a través de uno de sus “líderes” -Máximo Kirchner- acaba de fracasar en cuanto a convocar la sesión de la Cámara de Diputados, la primera que debía realizarse de manera presencial desde que comenzaron las restricciones. El objetivo de la misma no era romper con el FMI o proponer la toma de decisiones de fondo al servicio de “llenar la heladera” del pueblo pobre, sino tratar el proyecto de “Ley de Etiquetado Frontal”, que ya cuenta con media sanción del Senado.

¿Qué significa esto? Ni más ni menos que colocar las advertencias sobre los contenidos dañinos para la salud de la mayoría de los productos alimenticios en el frente de sus envoltorios -ahora están en el dorso- con una letra un poco más grande que la que se utiliza actualmente. ¡Por lo tanto, no harán nada para cambiar su calidad! Estos personajes quieren que el mercado continúen llenándose de porquerías, haciendo responsables de su consumo a sus consumidores!

Esta es una confesión pública del carácter criminal del sistema construido por la burguesía mundial, un sistema que nos envenena cotidianamente para llenarle los bolsillos. La misma clase social que rocía los campos con el Glifosato, enfermando y matando a miles en las poblaciones cercanas a los cultivos. La misma que "inyecta" las carnes -para engordarlas y hacerlas más rentables- o, que con las mismas técnicas, manipula los genes de los granos y otros comestibles.

Esta gente, que lidera las corporaciones que impusieron las vacunas experimentales -que mataron más que el Covid- es dueña de todas las porquerías que fabrica el Capitalismo. ¡El gobierno “nacional y popular”, en vez de eliminarlas intenta cubrirlas con cartelitos, algo parecido a lo que se hizo con los cigarrillos, que a pesar de las recomendaciones -que están al dorso de las maquillas y contienen imágenes terroríficas- siguen matando a millones!

Lamentablemente, un sector de la izquierda se sumó a esta campaña, en vez de denunciarla y proponer modificaciones de fondo en el aparato productivo, para que sus productos dejen de intoxicar a millones. ¡No habrá manera de realizar semejante cambio sin realizar una revolución que expropie a los capitalistas y ponga a los laburantes en el poder, ya que es la única clase social capaz de planificar la economía para hacerla realmente “sustentable”, construyendo el Socialismo por el que militamos.

Volver a página principal 

Comentarios