Carnaval futbolero, bonapartismo sanitario y crisis del régimen


Por Claudio Colombo

El circo, organizado por funcionarios del área de Salud de Sao Paulo, que acabó con el partido entre las selecciones de Argentina y Brasil, por un lado puso en el tapete la crisis profunda del Estado brasileño. Por el otro, fue la expresión bizarra del intento gubernamental de legitimar su intento de avanzar hacia la implementación de políticas “bonapartistas”-restricciones a las libertades y la democracia formal- valiéndose del Covid.

La puesta en escena tuvo, desde el punto de vista de Bolsonaro, la intención de aparecer como un gobierno “fuerte”, tanto que se anima a castigar al mismísimo Campeón de América. Fue, en ese sentido, un mensaje dirigido a quienes no estén dispuestos a acatar las políticas de la OMS y los laboratorios, que lejos de defender su salud, han sido pergeñadas para poner en marcha un gigantesco e inédito mecanismo de control social.  

Este show empalma, aunque con formas carnavalescas, propias de la decadencia del régimen brasilero, con las medidas antidemocráticas de Macron, Merkel y compañía, que están jugándose a regimentar y disciplinar a sus respectivos pueblos con pases sanitarios -como el “Green Card”- a través del cual se proponen estigmatizar y perseguir a las masas en lucha y los migrantes del norte de África o Medio Oriente.

Más allá del frustrado partido de fútbol, la tarea central de los pueblos de Brasil y Argentina debe ser la de rebelarse para acabar con las políticas de ajuste y ataques a los las libertades, imponiendo una salida de fondo: el gobierno, socialista revolucionario, de los trabajadores y las trabajadoras. Esa será la única manera de cuidar en serio la salud del conjunto, garantizando que todos ganen salarios dignos y cuenten con viviendas, educación, transporte y salud pública de calidad.   

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