Alberto aterrizó en el Penta: demagogia y explotación peronista


Por Samuel Noyola

Con el avance del calendario electoral se multiplican los gestos y las crisis dentro del oficialismo y la oposición patronal, también se caen algunas caretas y otras se vuelven a utilizar. En ese marco, para concretar el lanzamiento de cien nuevas obras, Alberto Fernández desembarcó, en helicóptero, en Quilmes, donde inauguró una avenida de la mano de su intendenta, la camporista Mayra Mendoza .

"Cuando venía caminando me impresionó que los vecinos daban las gracias. Y no tendrían que agradecer nada porque tienen derecho. Es una lástima que no se haya hecho antes, no sé qué políticas se habrán cocinado acá, Mayra", dijo Fernández, minutos antes de aterrizar en el playón del emblemático frigorífico Penta, ante la mirada de sus trabajadores, rodeados de fotógrafos y agentes de seguridad.

Al presidente no le conviene recordar las políticas de su gobierno para con los obreros en lucha del Penta, perpetradas por el empresario "militante" Bruzzese, que con el apoyo de Mayra, Berni, Kicillof y compañía, impuso un brutal ajuste en las condiciones laborales de la empresa. Esto sucedió después de haber cerrado las puertas del frigorífico en los peores días de la cuarentena bonaerense.  

El lock out al servicio de la flexibilización y percarización laboral, duró meses, siendo enfrentado por los laburantes, que hicieron huir a Berni del piquete. Allí se realizaron cientos de ollas populares y los actos del 1 y 25 de mayo. Desde ese lugar salieron las columnas obreras que cortaron Puente Pueyrredón y marcharon hacia Plaza de mayo y la quinta de Olivos. ¡A pesar de todo, Alberto y su banda nunca respondieron las demandas de las bases! 

Las dudas sobre el vínculo entre Bruzzese y La Cámpora se saldaron, cuando militantes de esa corriente publicaron fotos del empresario participando en una supuesta "olla" solidaria. Esta relación lo llevó a ser el impulsor de uno de los tantos negociados del gobierno de Cristina, el programa “Carne para Todos”, motorizado por Guillermo Moreno, de la mano del cual trató de ubicarse como candidato del PJ para la intendencia de La Matanza

El Penta, que fue el primer gran conflicto obrero en los inicios del Covid, desnudó el carácter anti-obrero de las políticas kirchneristas. Por eso, mientras Bruzzese pagaba los favores recibidos, recibiendo con "bombos y platillos" al presidente, varios laburantes del frigorífico nos hacían llegar sus recuerdos:  

“Alberto se acordó tarde de venir, debió acercarse en 2020 cuando estábamos en lucha: Nosotros ahora cobramos alrededor de 25 mil pesos por quincena, cuando en otros frigoríficos ganan entre 35 y 40 mil... No cobramos más la producción, no se respeta el convenio ni las categorías y existe un gran número de compañeros en negro que cobran 12 mil pesos por quincena”

Nos volvemos a solidarizar con los compañeros del Penta, repudiando la visita de uno de sus principales verdugos. Llamamos a sus trabajadores a organizarse para recuperar su comisión interna y a no olvidar de qué lado de la mecha se pusieron Alberto y Cristina y de qué lado estuvimos aquellos y aquellas que militamos en la izquierda revolucionaria.

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