La Conferencia Internacional de CS votó incorporarse a la CCRI

Imagen: nuestro partido en primera línea del combate en la rebelión de 2001 o Argentinazo

Por Comité Ejecutivo de CS

Después de varios meses de experiencia política en común -entre Convergencia Socialista y la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional- la Conferencia Internacional de nuestra organización decidió incorporarse a la CCRI, debido a la gran cantidad de coincidencias programáticas que tenemos con compañeros y compañeras que militan en grupos trotskistas de cuatro continentes distintos.  

Ayer votamos, de manera unánime, la fusión y encaramos un riquísimo debate sobre la situación cubana, realidad que divide aguas en la izquierda que se dice revolucionaria. En este punto participaron representantes de Austria, México, Palestina ocupada, Inglaterra, Brasil y Bolivia. Antes de comenzar las deliberaciones se recibieron saludos, por video, de camaradas de Colombia, Corea del Sur, Rusia, Nigeria y Siria.  

Desde el 18 de julio de 2021, Convergencia Socialista comenzó a ser la sección oficial de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, una definición que nuestros compañeros y compañeras votaron con orgullo, que se expresó cuando cantamos el himno mundial de la revolución, la Internacional, al finalizar la Conferencia. Reproducimos a continuación la moción resuelta en el día de ayer:

Resolución: CS se incorpora a la CCRI

Cuando decidimos, desde Convergencia Socialista, salir a denunciar la política de restricciones y cuarentenas impuesta por la burguesía mundial, a través de la OMS y los gobiernos capitalistas de todos los colores, quedamos en soledad intentando tomar contacto con fuerzas resistentes a esta presión tremenda, que puso a prácticamente toda la izquierda de rodillas frente al imperialismo.  

En ese momento dijimos que estábamos como los revolucionarios y las revolucionarias que propusieron una política derrotista frente a la carnicería de la Primera Guerra, luchando a brazo partido contra el social-chovinismo, que ahora reaparece detrás del llamado a “cuidar la salud” antes que todo, lo que significa volver a capitularles a las burguesías locales y a sus políticas del “quedate en casa”.  

Remando “contra la corriente” nos encontramos con los compañeros y las compañeras de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, que apenas comenzaron los confinamientos se pronunciaron en su contra, elaborando un texto que será, de acá en más, clave para la construcción del Partido Mundial de la Revolución: “Contrarrevolución Covid”. La coincidencia general sobre este texto y con el programa de la CCRI, se expresaron en las declaraciones conjuntas que hemos publicado acerca de Birmania, Colombia y otras.  

Allí respondimos con políticas trotskistas, de carácter transicional, a acontecimientos centrales de la lucha de clases, respuesta que también dimos en términos teórico programático, al caracterizar a China y Rusia como países imperialistas, que están peleando su lugar en la economía mundial, dentro de una gran guerra, que aunque hoy por hoy es comercial, tiende a intensificarse, dando lugar a un desarrollo militar.

 A estas coincidencias se les debe sumar la intención de desarrollar nuestras relaciones en base a un método proletario, con discusiones sanas y sin maniobras facciosas, como suelen hacer otros grupos que se reivindican del trotskismo o la revolución socialista. Todo esto da lugar a que la fusión, que resolveremos en nuestra Conferencia Internacional, se apoyen en pilares sólidos, que tendremos que consolidar interviniendo con audacia en los próximos acontecimientos de la lucha de clases.  

En ese sentido, lo que está sucediendo en Cuba no es cualquier suceso, sino uno de los más trascendentes del actual período, que divide aguas en la izquierda, ya que un sector, en vez de apoyar los justos reclamos del pueblo movilizado, ha salido a atacarlos reclamando que se los reprima, utilizando la excusa estalinista de la “injerencia yanqui” o “gusana”. Nuestro posicionamiento principista es, en ese contexto, un salto de calidad en la construcción de un equipo de dirección internacional.  

Por esas razones, nuestra Conferencia resuelve: aceptar la propuesta de fusión planteada por los camaradas de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, incorporándonos para continuar dando respuestas socialistas y jugarnos a construir el Estado Mayor de la Revolución, sin el cual y sin un programa coherente, no habrá victoria definitiva de la clase trabajadora y el pueblo en las próximas insurrecciones.  

Para que ayudar a que el proletariado se haga cargo del poder, tendremos que levantar consignas contra los planes de ajuste, saqueo y represión, proponiendo el método de la acción directa -que incluye la formación de milicias- y la puesta en pie de órganos de autoorganización, “soviéticos”, sin los cuales no se podrá avanzar hacia el Socialismo, ya que una nueva sociedad sin explotados ni explotadores, es inconcebible sin el ejercicio de la democracia directa por parte del movimiento de masas.

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