Hipócritas, así no se defiende la salud ¡Fuera milicos de las calles!


Por Convergencia Socialista

El presidente acaba de anunciar nuevas restricciones a las libertades democráticas, con el supuesto propósito de “garantizar la continuidad de la vacunación y evitar el colapso sanitario”, que como sucedió el año anterior no resolverán ninguno de los gravísimos problemas de salud que enfrentan los trabajadores y el pueblo, que van más allá del Covid-19, porque son causados por la peor de las pandemias, que es Plan de Ajuste.

Si realmente quisiera que los hospitales atiendan en tiempo y forma, aún en las peores circunstancias, tendría que haber anunciado la ruptura con el FMI y demás usureros internacionales, para quintuplicar -con los fondos que se van al extranjero- el presupuesto de la salud y la educación pública. ¡Si quisiera hacer algo, destinaría esos recursos para la construcción de cientos de nuevos hospitales y escuelas, incorporando a estas instituciones -que deberían ser prioritarias- a miles de trabajadores y trabajadoras de la salud y la educación!

Sin embargo, ese no es su objetivo, porque no gobierna para resolver los problemas de las mayorías, sino para garantizar las ganancias de las grandes multinacionales, que siguen exprimiendo al país, explotando a millones y saqueando sus recursos. Para llevar adelante esta política servil, Alberto y compañía no están dispuestos a tocar ni un sólo peso, o dólar, de los ricos. ¡Todo lo contrario, lo que harán es mantener e intensificar la súper explotación de los de abajo!

Para eso imponen medidas que atentan contra las libertades, que tanta sangre le costó al movimiento de masas. No por casualidad, Alberto Fernández afirmó que las hará cumplir con las fuerzas federales en la calle: "La Policía Federal, la Gendarmería Nacional, la Prefectura y la Policía Aeroportuaria quedan afectadas al control de las medidas sanitarias", avalando incluso un inédito y peligrosísimo despliegue de las Fuerzas Armadas para sumarse a la atención sanitaria.

El Covid-19 es una excusa para profundizar el ajuste

La carrera del gobierno no es contra los contagios de Covid-19, queda claro, porque las medidas que toma son poco menos que irrisorias. ¡Si el problema fuera el de las aglomeraciones, estas no suceden justamente en horas de la noche! Por otra parte, si el problema fuera el colapso del sistema sanitario, el encierro de la población es algo así como "matar al mensajero", por el simple hecho de portar malas noticias.  

Entonces, existen dos posibilidades, o estamos ante una caterva de ineptos, que conducen los destinos del país como los Tres Chiflados tomando medidas que nada tienen que ver con la salud de la población o, por el contrario, quienes gobiernan son dueños de un cinismo que envidiaría el mismísimo Maquiavelo. ¡Esto último es mucho más factible -aunque más de un ministro ha demostrado su ineptitud- ya que lo que prima en las decisiones políticas de este gobierno, y los que lo precedieron, es la protección de los intereses de las grandes empresas!  

Por esto, el ministro de economía, Guzmán, acaba de reunirse con el Papa, rogándole que interceda en las negociaciones con el FMI. Mientras tanto, el Estado nacional continúa emitiendo letras de deuda, es decir bonos que implicarán el pago de intereses a corto plazo. Las emisiones de deuda pública durante el primer trimestre totalizaron $757.104 millones, centradas principalmente en bonos y letras a tasa variable (43%), seguido de instrumentos ajustables por CER (32%) y finalmente por títulos públicos a tasa fija (25%).  

Este circuito de endeudamiento es el único camino que el gobierno encuentra para sostener la magra economía local, un ciclo que es una bomba de tiempo, ya que el constante endeudamiento para pagar deuda, tiene un límite, en algún momento los préstamos se cierran, los capitalistas dejan de comprar bonos de deuda Argentina y llega el default.  

Pero eso no es todo en el combo de la crisis, la inflación volvió a la marca del 4% en el mes de marzo, en un contexto recesivo cada vez más profundo. En este contexto, las medidas del gobierno, no son más que artificios en materia sanitaria, pero tienen un claro objetivo represivo, que busca amedrentar a las masas con el virus y con la represión abierta.  

En tiempos de crisis y revoluciones, la burguesía intenta por todos los medios frenar el desarrollo de las luchas y la organización de la clase obrera. La represión y los cambios de régimen son parte de esos intentos, la crisis de la democracia burguesa, su incapacidad para contener a la clase obrera, hace que la democracia capitalista asuma cada vez más características de dictadura, los márgenes y diferencias entre un régimen y otro, se disipan en medio de la crisis y uno asume características del otro.

Frente a esto, la izquierda, las organizaciones combativas y democráticas deben, al unísono, repudiar este nuevo ataque a las libertades democráticas, impulsando la organización de la cada vez más necesaria huelga general o Argentinazo, para acabar con el ajuste y dar lugar a una política que resuelva los problemas de los trabajadores y el pueblo, comenzando por su salud.

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